El presidente de LaLiga acumula unos veinte escritos contra su persona en el CSD. Es la quinta vez que acaba en el TAD.

“Una más”. Así arrancaba Javier Tebas su comunicado este jueves al saber que el Consejo Superior de Deportes (CSD) elevaba una denuncia ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). El futuro del dirigente vuelve a estar en manos de dicho órgano deportivo. “Una más”, decía y con razón. Porque se han presentado cerca de una veintena de denuncias en el CSD contra su persona desde que es presidente de LaLiga y esta es la quinta que se eleva ante el TAD. De todas ellas ha salido con vida y apenas con una única amonestación pública. El resto, solo ha tenido un coste de imagen pública. Podría escribir su propio Manual de resistencia.

Aunque ha sobrevivido a una ráfaga de denuncias contra su persona, vuelve a caminar sobre el abismo. El Tribunal Administrativo del Deporte debe decidir si abre un nuevo expediente contra él y, en dicho caso, qué sanción acarrea. Estando en la palestra la inhabilitación. Algo que ha esquivado en las anteriores denuncias presentadas por el Real Madrid y Miguel Ángel Galán, conocido en el mundo del fútbol como Querelletor por sus continuas denuncias contra distintas personalidades.

Tras más de una década al frente de LaLiga, Tebas ha tenido que hacer frente a distintas ofensivas judiciales contra su persona. Cerca de veinte denuncias han sido presentadas en el CSD en todo este tiempo (18 en los últimos dos años y medio). Algunas otras se presentaron en la justicia ordinaria. Aunque ahora, toca volver al TAD. Un tribunal que el dirigente ha criticado en varias ocasiones por considerar que no es independiente: “El TAD es un órgano que elige el CSD de siete miembros. Cuando van a tomar decisiones sobre la RFEF o LaLiga tendrían que intentar ser independientes y no amigos de los interesados... ”.

Las denuncias presentadas contra Tebas han sido numerosas. Muchas de ellas no han sido elevadas por el Consejo Superior de Deportes al considerar que no se apreciaba los incumplimientos de los que se les acusaba. Como sucedió en el Caso Fuenlabrada, cuando le denunciaron Numancia y Deportivo. Ambos clubes imputaban al presidente de la LaLiga abuso de autoridad, conflicto de intereses e incumplimiento del protocolo, tras el aplazamiento del choque el mismo día que debía jugarse a la par que el resto de la jornada. O como ha pasado con muchas de las presentadas por Galán, quien ya ha anunciado desde la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte que presentará una denuncia contra José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD, por no elevar al TAD nueve escritos contra Tebas.

Más recientemente, el Real Madrid ha intentado la inhabilitación del presidente de LaLiga en tres ocasiones en un corto plazo. En una de las ocasiones, logró la amonestación pública. Esta fue derivada de la primera asamblea en la que se trató el acuerdo del Plan Impulso con CVC. El dirigente no había convocado dicha reunión con diez días de antelación. Otras dos denuncias del club blanco contra el dirigente de la patronal fueron en 2025 y no prosperaron.

En la primera se acusaba a Tebas de desvelar en 2023 las votaciones llevadas a cabo en una Asamblea sobre el sistema arbitral. La resolución sostuvo que lo que se hizo fue “una encuesta anónima realizada por LaLiga respecto de determinadas cuestiones relacionadas con la situación arbitral”, en la que “no se aprecia que el Real Madrid Club de Fútbol emitiera voto alguno ni que manifestara su oposición respecto a un acuerdo adoptado en la Asamblea”.

En la otra se denunció un supuesto abuso de autoridad al haberle excluido indebidamente del órgano de gestión de los derechos audiovisuales de LaLiga. Pero el TAD ni abrió expediente: “Los magistrados no declaran en ningún momento arbitraria la actuación del Sr. Tebas Medrano y; tampoco es cierto que, como se sostiene en la petición razonada, la Audiencia declare el carácter claro, notorio y palmario de la inexistencia de dicha situación de conflicto de interés en el RMC”.

La última que llegó hasta el TAD fue la presentada por Galán. En ella denunció una supuesta infracción muy grave por desvelar información confidencial del Barcelona durante sus discrepancias públicas en el Caso Olmo. A pesar de aquellas tensiones Tebas-Laporta, el club llegó a pedir públicamente que no se le inhabilitara ni sancionara. El proceso se alargó durante más de medio año. Con prórrogas en el proceso. Finalmente, el expediente acabó archivado. Desde entonces, no ha tenido ni tres meses de tranquilidad y se reencontrará con el TAD.

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