Fernando Alonso, Aston Martin Racing
A estas alturas de la temporada, en Aston Martin ya no están para grandes promesas. Cada fin de semana se ha convertido prácticamente en un ejercicio de supervivencia, con Fernando Alonso y Lance Stroll intentando sacar el máximo de un monoplaza que rara vez les permite aspirar a demasiado. Pero el viernes del Gran Premio de Estados Unidos ha dejado, al menos, una pequeña sorpresa positiva: el equipo cree que está algo más cerca de la Q2 de lo que imaginaba antes de llegar a Austin.
Y eso, viendo de dónde viene Aston Martin, ya es una noticia. Después de una primera sesión en la que Alonso terminó duodécimo y Stroll decimotercero, ambos coches retrocedieron hasta la 16ª y 17ª posición, respectivamente, en los Libres 2. Un resultado que devolvió al equipo a una realidad mucho más familiar, aunque Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, encontró motivos para no darlo todo por perdido.
"Llegamos con una mentalidad muy abierta. Realmente no nos habíamos marcado ningún objetivo sobre dónde podíamos estar", explicó el español al término de la jornada.
"Después de las dos sesiones, podemos decir que estamos más cerca de la Q2, o de luchar por entrar en ella, de lo que realmente habíamos previsto", reconoció, antes de rebajar cualquier exceso de optimismo: "Pero ya veremos mañana. Será complicado, como siempre. Veremos si podemos entrar en Q2. Será difícil".
Y es que una cosa es acercarse a la zona media y otra muy distinta tener ritmo suficiente para superar el primer corte de la clasificación. Las diferencias siguen siendo pequeñas, pero Aston Martin necesita encontrar unas décimas que, durante buena parte de la temporada, se han resistido más de la cuenta.
Al menos, los temidos baches del Circuito de las Américas no parecen estar dando tantos quebraderos de cabeza como se podía esperar. De la Rosa explicó que los pilotos no habían trasladado grandes quejas sobre el comportamiento del coche y que el equipo todavía podía mejorar algunos aspectos de la configuración.
"No se han quejado demasiado. Simplemente tenemos que intentar optimizar poco a poco la altura del coche", señaló, antes de añadir que, después de tantos años con monoplazas de efecto suelo, los pilotos parecen haberse acostumbrado a convivir con los rebotes y los golpes contra el asfalto.
También hubo una lectura positiva sobre la unidad de potencia Honda, al menos en cuanto a su comportamiento: "Por los comentarios de los pilotos, no se estaban quejando demasiado de la facilidad de conducción. Eso ya es positivo, especialmente a estas alturas del fin de semana".
Pero Lance Stroll se encargó de recordar que los problemas de Aston Martin van bastante más allá de los reglajes. Preguntado por las sensaciones en Austin, el canadiense reconoció que el coche parecía encontrarse "quizá un poco mejor que en Singapur", aunque inmediatamente puso el foco en uno de sus principales puntos débiles.
"Pero aquí hay muchas rectas y tenemos un déficit de potencia en la unidad de potencia, así que ya veremos", advirtió.
Dos lecturas que no son necesariamente contradictorias: el motor puede resultar más fácil de conducir sin que eso signifique que haya desaparecido su falta de rendimiento.
Por ahora, la Q2 aparece como un objetivo modesto, pero al menos posible. Y para Aston Martin, después de tantos fines de semana mirando más hacia atrás que hacia delante, poder hablar de una pequeña oportunidad ya supone un cambio de discurso.
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
Leclerc domina el viernes en Austin, pero avisa: "Los demás mejoran más que nosotros"
Antonelli revela el insólito problema que sufrió en Austin: "Era una montaña rusa"
Así vivimos el viernes de F1 (FP1 y FP2) del GP de Estados Unidos 2026
Leclerc marca el ritmo del viernes de F1 en Austin; Alonso y Sainz, muy lejos
Newey aclara la visita del jefe supremo de Aston Martin a la fábrica de Honda
A qué hora es la clasificación de F1 en Austin, GP de Estados Unidos
MotoGP en DIRECTO: la clasificación y la carrera sprint de Phillip Island
Luca Marini, baja para lo que resta de GP de Australia por un virus
