Actualizado el 29/10/2026 19:14 CET
El romance de Carlos Alcaraz, 23 años y nº 3 mundial, con los torneos de categoría ATP 500 continúa siendo sólido. Son ya 23 victorias consecutivas, la última derrota se remonta a la final del Godó 2025, que concluyó tocado físicamente ante el danés Holger Rune, campeón.
Este viernes, no antes de las 15:00 horas, tendrá otra ocasión para extender esta racha, en los cuartos de final del ATP 500 indoor sobre pista dura de Viena. Delante, el estadounidense Tommy Paul, 29 años y nº 14, que arrolló al italiano Luciano Darderi por 6-1 y 6-1. Siguió sus pasos Carlos Alcaraz, que se deshizo el georgiano Nikoloz Basilasvhili por 6-1 y 7-6 (13-11) en 1h.40'.
Una exhibición portentosa de Alcaraz en la primera parte del encuentro, un pulso bien librado en una segunda más comprometida. Del festival personal al dramático final, teniendo que levantar cuatro bolas de set en un 'tiebreak' que ya empezó a pintar mal con el 1-4.
Un festival de recursos para acabar aplacando al renacido Basilashvili, que entró en el cuadro directamente al haber sido finalista la semana anterior en Almaty, donde cedió con el ruso Daniil Medvedev.
Alcaraz, con ganas de ir tomando impulso para el ilusionante final de campaña, desarboló de entrada a Basilashvili, un tenista de tenis lineal, basado en un golpeo violento de la pelota, sin medir riesgos. Una pesadilla en dinámica de aciertos y un aliado cuando lo falla todo. Enseñó los dientes de sus mejores tiempos.
Al principio no e permitió ni uno ni lo otro el español, en el set inicial. El murciano tomó durante un buen rato el joystick para mover como quiso al oponente. Lo mareó con sus contundentes derechas, también una inventiva que desarma, sorprende.
El primer set fue de 9.2, la nota de rendimiento, la estadística que surge de medir su tenis con números. Sobresaliente merecido. De tanta perfección, con la clasificación encarada con 3-2 y saque, ese momento de respiro que también se dan los cracks. Un mal juego, 3-3. A tener que seguir trabajando.
Alcaraz dispuso de dos pelotas de 'break' para 5-4 y saque. Basilashvili, exento de responsabilidad y de tenis 'kamikaze', soltó el brazo y sobrevivió a cañonazos hasta el 'tiebreak'.
Desafió a Alcaraz adelantándose 4-1, teniendo cuatro bolas de set, la cuarta muy clara para rematar con volea. Pero echó mano de su varita mágica Alcaraz, que remató a su cuarta bola de 'match'. Una reacción para fulminar Basilashvili y su incipiente peligro. Dar un brillante colofón al partido. El español levantó los brazos de su adversario para reconocer la calidad de su tenis en la segunda manga.
En cuartos Alcaraz tendrá un décimo duelo con Tommy Paul, a quien ya batió este curso en los octavos del Open de Australia (7-6, 6-4 y 7-5) y del US Open (6-4, 6-3 y 6-4).
En el global, 7-2 para Alcaraz, con una serie favorable de 6-0. Paul está agotando sus últimas posibilidades de poder acabar en el top-10 mundial, incluso de ir a las ATP Finals si encadena dos enormes resultados en Viena y, la semana que viene, en París.
Ya tiene los deberes adelantados el ruso Daniil Medvedev, que remontó una bola de match a Cameron Norrie para estar en cuartos, frente a Adrian Mannarino. El moscovita atisba plaza matemática en las Finals, quizás un duelo este sábado con Alcaraz en Viena, donde el español cumple su segunda participación. Hizo 'semis' en su debut, en 2021.